Lee Hyeyeong, musa de Hong Sangsoo: “En su cine no existe el arrepentimiento”
Fotograma de la película "Delante de ti", del director de cine Hong Sangsoo, con la actriz Lee Hyeyeong (i) en el papel de Sangok. EFE/ Suriacomunicación SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
Farandula

Lee Hyeyeong, musa de Hong Sangsoo: “En su cine no existe el arrepentimiento”

Madrid, 7 ago (EFE).- La actriz Lee Hyeyeong (Seúl, Corea del Sur, 1962) empezó una carrera meteórica en su país a los 22 años, que veinte años después se ralentizó hasta que en 2011 abandonó por completo la interpretación. Fue una serie, “Madre” (2018), la que la rescató para, de nuevo, ponerla en lo más alto.

Hoy es la musa de Hong Sangsoo, un aclamado director coreano galardonado en los más prestigiosos festivales europeos, de Cannes, a Locarno, Rotterdam, San Sebastián o Berlín, donde este año obtuvo el gran premio del jurado con “The Novelist’s Film” (“La novelista”), protagonizada precisamente por Hyeyeong.

Recientemente se estrenó en España la penúltima obra del director, “Delante de ti”, una oda a la vida contada desde la muerte próxima que acecha a una actriz, Sangok (la misma Hyeyeong), que regresa a Seúl después de años alejada de su país y de su trabajo, con una existencia escondida en Estados Unidos a su cortísima familia: su hermana y su sobrino.

La película ha logrado un récord de espectadores de los que llegan a través del boca-oreja.

“DELANTE DE TI”

En una entrevista con Efe, la actriz revela que cuando Sangsoo reunió al equipo con el que pensaba rodar “Delante de ti”, les pidió a cada uno que hablasen se su momento más difícil. “Cuando llegó mi turno -señala- me quedé sin palabras porque estaba en shock y bañada en lágrimas”.

“Le dije que no podía hacerlo, que me ponía muy triste. Y él respondió que, en tal caso, no tenía que hacerlo. En ese momento, sentí que algo se curaba dentro de mí, como si hubiera encontrado un doctor. Cuando lo pienso ahora y miro atrás, me doy cuenta de que realmente confié a ojos cerrados en él. Hubiera saltado desde una montaña, si me lo hubiera pedido. Puede que mi vida como actriz comenzara de nuevo cuando conocí a Hong Sangsoo”, afirma.

Heyeyeong cuenta a Efe que, en los últimos años, le habían ocurrido “una serie de sucesos” que le habían debilitado “como nunca” el cuerpo, y el alma. “Muertes de personas amadas, malentendidos y conflictos causados por falta de comunicación, vergüenza, depresión… Estaba al final de mi vida. Pero me fui recuperando, enfrentando poco a poco cada día con entereza”.

“Cuando fui a ver al director, quería verme bien, parecer atractiva. Pensé que necesitaba maquillaje y me cubrí mi pelo teñido, que no me gustaba, con una bufanda de Hermès como si fuera un turbante. Quería parecer una sexy y poderosa princesa asiática”, se ríe.

Según la actriz, el director se sintió inspirado por su turbante. “Así se le ocurrió la historia de una paciente de cáncer y así nació la historia de la enferma terminal Sangok”.

“Cuando ves la actitud de Sangok hacia la muerte te das cuenta de que ella carga sola con el peso de lo que le está ocurriendo, lo que es muy respetable, pero ¿qué hubiera ocurrido si hubiera tenido un hijo o un marido o unos padres, qué hubiera pasado si hubiera tenido relaciones que no le hubieran permitido estar sola ni un momento?”, reflexiona.

“Viendo su elegante y armoniosa actitud ante la muerte -apunta- me pregunto si cada ser humano no debería mantenerse al margen de sus personas queridas y aceptar la muerte a solas. Aún no estoy segura de si Sangok nació gracias a Hyeyoung o si Hyeyoung actuaba como alguien real llamado Sangok”.

En su opinión, “el personaje de Sangok refleja la filosofía del director. Ama la vida y admira especialmente la vida privada. Y yo estoy de acuerdo con él”, resume.

Solo unos meses más tarde, Sangsoo volvió a recurrir a Hyeyeong. “Me sorprendió trabajar en una segunda obra. ‘La novelista’ supuso un viaje diferente”, afirma.

“No sentí la misma libertad que en el anterior filme, no había margen para improvisar. En cualquier caso -asegura-, cuando vi la película, me quedé sorprendida de las habilidades de Hong. Y me propuse ser la gran intérprete de este gran artista y trasladar al público su extraordinario universo”.

Alicia G. Arribas